sábado, 18 de octubre de 2014

Luis Auserón - Spiritual 1 de Leopoldo Maria Panero (1994)

Luis Auserón - Spiritual 1
de Leopoldo Maria Panero 
del Disco "en la cabeza" (1994)

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Spiritual 1

Salí a la calle y no había nadie, 
salí a la calle y no había nadie, 
¡oh, Señor!, desciende por fin 
porque en el Infierno yo no hay nadie.

miércoles, 8 de octubre de 2014

“Los Idiotas” 2012 - Ricardo Moreno Mira


Escribo para ver el infierno. Porque cada palabra es una  cerilla. 
Como una cerilla que enciendes cerca de una gasolinera.

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Escribo porque todo podría estar en llamas. 

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Escribo para ser oído. 

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 Porque la grandeza de la literatura está en su fracaso definitivo.
Porque la literatura es como un tambor de hojalata 
que golpeamos para hacer bailar a los osos, 
cuando quisiéramos estremecer las estrellas (Flaubert)

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Un millón de cerdos

Un gallo cacareando bajo un diluvio: Eso es el Apocalipsis.
Un cocodrilo al sol:  Eso es el Cristo.
Un perro que nos acecha al final de la calle: Eso es la muerte.
 Un caballo empapado en sudor: Eso es el sexo.
 Un hipopótamo entre nenúfares: Eso es la armonía.
Un escorpión bajo una piedra: Eso es Dios.

 Un millón de chillidos de cerdos en el matadero: Eso es amor.

lunes, 29 de septiembre de 2014

“ El cuento de la isla desconocida” 1998 - José Saramago


...Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas 
personas juntas, el rey, con el peor de los modos, preguntó tres preguntas seguidas, 
Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, 
Te crees que no tengo nada más que hacer,
pero el hombre solamente respondió a la primera pregunta, 
Dame un barco, dijo.
El asombro dejo al rey hasta tal punto desconcertado 
que la mujer de la limpieza se vio abrigada a  
acercarle una silla de enea, la misma en la que ella se sentaba 
cuando necesitaba trabajar con el hilo y la aguja...

viernes, 26 de septiembre de 2014

“Baladas del dulce Jim” 2010 - Ana María Moix


Por el río bajó el caballo blanco hasta el mar con la noticia:
que las palabras se vendían. Y allí, en el Delta, 
vio el gran sueño: Ay, Dios, qué que pena de caballo hay 
en el aire cuando llueve sobre la espuma quieta, 
loca, de nadie.

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Moriré en París, como César, una tarde de frío y aguacero.
Se lo dije a la sombra, antes de que se fuera:
Habrá un muerto que no saldrá en los periódicos.
Y sonrió con labios de fantasma y risa hueca.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

“Cortometrajes” 2006 - Ángel Guache & César Fernández Arias


No se como solucionar este problema. ya he probado todos
 los métodos imaginables.
Tengo el cuerpo magullado, lleno de moretones, 
de chichones, varios huesos rotos.
Cuando me duermo, mi cuerpo deja de cumplir la ley de la gravedad
y asciende hasta quedar pegado al techo, cerca de la lampara.
Pero en el momento en que me despierto vuelve a obedecer la ley gravitatoria
y caigo con  todo mi peso averiándome morro, costillas 
y cualquier parte de mi aerodinámica anatomía, organizando un estrépito 
del que ya están hartos los vecinos. 
He probado atándome a la cama; incomprensiblemente ascendemos juntos. 
Me he abrazado a mi amantísima Luisa y juntos nos elevamos 
a la primera cabezada.
He puesto piedras encima de mi panza, echado un ancla de buche 
sombre el parquet: no hay forma de evitar la ascensión.
No me atrevo a dormir al aire libre. Se que me despertaria en el espacio sideral
y que podría ser a traído por otro planeta.
En cualquier caso la caída, el golpetazo, sería, impepinablemente, de antología.
A veces pienso que me gustaría ser de goma.





domingo, 31 de agosto de 2014

“Headless - Ritmando la pena de muerte” 2001 - Bernardí Roig & Leopoldo María Panero


Lamiendo con mis labios la cera
el poema es un pájaro muerto
y la poesía el ritual del neurótico obsesivo
Que aún escribe en la sombra 
ritmando la pena de muerte.

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a ti que sobre la muerte de la poesía
escribiste mi nombre
cuando orinábamos juntos en un bar de 
Tanger
y vendíamos hachish a los lobos
regalandole la limosna del grito
y regalándoles el agua del Aqueronte
a tí que sobre mi cabeza escribes
poemas de honor al diablo
señor de los vencidos
señor del desespero
señor de la otra vida
porque allí donde la muerte se explica
empieza la otra vida
-incipit vita nova-
oh Jakob Boehme de los vencidos
sol del desierto criatura de la nada y del 
fango
y allí en el fango es donde verdaderamente
incipit vita nova.



miércoles, 27 de agosto de 2014

"Narración de Arthur Gordon Pym" 2005 - Edgar Allan Poe


Nuestra situación, tal como se nos presentó entonces, apenas era menos
aterradora que cuando creímos estar enterrados para siempre. No veíamos ante nosotros
más perspectivas que la de ser inmolados por los salvajes, o la de arrastrar una
existencia miserable de cautividad entre ellos. Ciertamente, podíamos ocultarnos por un
tiempo a su observación entre la fragosidad de los montes o, como último recurso, en el
barranco de donde acabábamos de salir; pero moriríamos de frío y de hambre durante el
largo invierno polar, o seríamos descubiertos últimamente al esforzarnos por llegar
hasta los indígenas.
La comarca entera parecía hormiguear de salvajes, cuyas multitudes, que
percibíamos ahora, habían llegado desde las islas hasta la parte sur en balsas nuevas, sin
duda con el propósito de prestar su ayuda en la captura y saqueo de la Jane