miércoles, 26 de noviembre de 2014

“Cancionero del Vaso” 1980 - Pablo Virumbrales


Me muerdes, me atenazas, me destrozas,
me rompes, me desgarras, me quebrantas,
cuando tus labios buscan a mi vida.
Desde una mañana, bien me acuerdo,
que mi cuerpo tembló sobrecogido
al sentir sobre mí la piel núbil
y suave como una estrella del olvido,
de una niña inocente y perdida
como yo, sólo he buscado eso,
la caza de la felicidad cada
alborada, hecha de una sonrisa
femenina, de unos ojos verdosos o
azulados, de la curva insinuante
de unos pechos, de un abrazo
preñado de insolencia y esperanzas,
pero solo contigo he descubierto
el nacimiento de cada recoveco
del sentido, la voladora pasión
de un sol eterno, el dolor
tan intenso del deleite, la acogedora
furia del mordisco, mujer, vagina,
savia, semen, fuego, corazón,
intestinos, sangre, nieve, luz,
estertor, gemido, desvarío, turbión,
tormenta, climax, desmayo, paz,
ternura, perfecta sinfonía,
desolación, descanso, eternidad a trozos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

“El que no ve” 1980 Leopoldo María Panero


EL ANTICRISTO
(Sebastian en el sueño)

En el Metro vi a un hombre inmensamente bello
que miraba a los hombres como se mira a un pedo
en la calle vi a un hombre atrozmente hermoso
que tenía en la frente la cifra de justicia,
el blanco 5, el blanco número
que dividió a los cielos.

THE END

He fumado mi vida y del incendio 
sorpresivo quedan 
en mi memoria las ridículas colillas: 
seres que no me vieron, mujeres como vaho, 
humo en las bocas, y silencio 
por doquier, como un sudario 
para lo que no quise ser, y fue 
como vapor o estela sobre las olas ociosas, niños con marinera 
que en la escuela aprendieron el Error. 
No había nadie en aquel pozo, estaba 
vacía la cárcel, pienso cuando 
abriendo al fin la puerta, y descorriendo 
por fin el cerrojo que me unía 
inútilmente a las águilas, y me hacía 
amar las islas y adorar la nada, 
descubro 
banal, y sonriéndome, la luz.

sábado, 18 de octubre de 2014

Luis Auserón - Spiritual 1 de Leopoldo Maria Panero (1994)

Luis Auserón - Spiritual 1
de Leopoldo Maria Panero 
del Disco "en la cabeza" (1994)

video

Spiritual 1

Salí a la calle y no había nadie, 
salí a la calle y no había nadie, 
¡oh, Señor!, desciende por fin 
porque en el Infierno yo no hay nadie.

miércoles, 8 de octubre de 2014

“Los Idiotas” 2012 - Ricardo Moreno Mira


Escribo para ver el infierno. Porque cada palabra es una  cerilla. 
Como una cerilla que enciendes cerca de una gasolinera.

---

Escribo porque todo podría estar en llamas. 

---

Escribo para ser oído. 

---

 Porque la grandeza de la literatura está en su fracaso definitivo.
Porque la literatura es como un tambor de hojalata 
que golpeamos para hacer bailar a los osos, 
cuando quisiéramos estremecer las estrellas (Flaubert)

---

Un millón de cerdos

Un gallo cacareando bajo un diluvio: Eso es el Apocalipsis.
Un cocodrilo al sol:  Eso es el Cristo.
Un perro que nos acecha al final de la calle: Eso es la muerte.
 Un caballo empapado en sudor: Eso es el sexo.
 Un hipopótamo entre nenúfares: Eso es la armonía.
Un escorpión bajo una piedra: Eso es Dios.

 Un millón de chillidos de cerdos en el matadero: Eso es amor.

lunes, 29 de septiembre de 2014

“ El cuento de la isla desconocida” 1998 - José Saramago


...Dividido entre la curiosidad irreprimible y el desagrado de ver tantas 
personas juntas, el rey, con el peor de los modos, preguntó tres preguntas seguidas, 
Tú qué quieres, Por qué no dijiste lo que querías, 
Te crees que no tengo nada más que hacer,
pero el hombre solamente respondió a la primera pregunta, 
Dame un barco, dijo.
El asombro dejo al rey hasta tal punto desconcertado 
que la mujer de la limpieza se vio abrigada a  
acercarle una silla de enea, la misma en la que ella se sentaba 
cuando necesitaba trabajar con el hilo y la aguja...

viernes, 26 de septiembre de 2014

“Baladas del dulce Jim” 2010 - Ana María Moix


Por el río bajó el caballo blanco hasta el mar con la noticia:
que las palabras se vendían. Y allí, en el Delta, 
vio el gran sueño: Ay, Dios, qué que pena de caballo hay 
en el aire cuando llueve sobre la espuma quieta, 
loca, de nadie.

----

Moriré en París, como César, una tarde de frío y aguacero.
Se lo dije a la sombra, antes de que se fuera:
Habrá un muerto que no saldrá en los periódicos.
Y sonrió con labios de fantasma y risa hueca.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

“Cortometrajes” 2006 - Ángel Guache & César Fernández Arias


No se como solucionar este problema. ya he probado todos
 los métodos imaginables.
Tengo el cuerpo magullado, lleno de moretones, 
de chichones, varios huesos rotos.
Cuando me duermo, mi cuerpo deja de cumplir la ley de la gravedad
y asciende hasta quedar pegado al techo, cerca de la lampara.
Pero en el momento en que me despierto vuelve a obedecer la ley gravitatoria
y caigo con  todo mi peso averiándome morro, costillas 
y cualquier parte de mi aerodinámica anatomía, organizando un estrépito 
del que ya están hartos los vecinos. 
He probado atándome a la cama; incomprensiblemente ascendemos juntos. 
Me he abrazado a mi amantísima Luisa y juntos nos elevamos 
a la primera cabezada.
He puesto piedras encima de mi panza, echado un ancla de buche 
sombre el parquet: no hay forma de evitar la ascensión.
No me atrevo a dormir al aire libre. Se que me despertaria en el espacio sideral
y que podría ser a traído por otro planeta.
En cualquier caso la caída, el golpetazo, sería, impepinablemente, de antología.
A veces pienso que me gustaría ser de goma.