viernes, 27 de mayo de 2011

"Asco (un viaje)" 2011 - José Ángel Barrueco


Entrar por primera vez en ciertas ciudades, al menos las que están precedidas por su leyenda y su literatura que las consagra, eriza los cabellos y estimula el corazón. Ya estás allí. Ya estoy aquí , piensas, y ahora es real. No se trata del pasaje de una novela, no se trata de Hemingway en los cafés de París era una fiesta, no se trata de Woody Allen haciendo footing en la Venecia de Todos dicen I love you ni de Indiana Jones saliendo de una cloaca en esa misma ciudad para ir montado en una barca con una rubia, no se trata de Jack el destripador ni de Dorian Gray surcando de noche las callejuelas de Londres, no se trata de Marcelo Mastroianni viviendo la Doce Vita en Roma, no se trata de los dos matones enviados por Ralph Fiennes a aburrirse a Brujas en Escondido en Brujas, no se trata de Pessoa escribiendo en un café de Lisboa. Ahora se trata de ti. Eres tú el que pisa por vez primera esa o aquella ciudad y sientes cierto vértigo, cierta emoción por habitar al fin el territorio que tantas veces has anhelado conocer gracias al cine, a la literatura, a la música, a la pintura...
Ya no es la leyenda, sino la realidad. Es decir: un desafío. Había oído hablar tanto de Venecia que me daba igual ir que no ir.

jueves, 26 de mayo de 2011

Poeta en Nueva York 1940 Federico García Lorca

Poeta en Nueva York se publica el 26 de Mayo en 1940 Federico García Lorca

viernes, 20 de mayo de 2011

Contra España y otros poemas no de amor - Leopoldo María Panero


Inéditos de Poemas del manicomio de Mondragón

Hay cuatrocientos hombres
que se lavan en la piedra de la desdicha
¿vendrás mañana?
Tú eres la única esperanza a la piedra de la desdicha
pues todo otro es un mundo posible.
¿Otra vez vendrás mañana?
Es fácil decir para siempre.

-----

En la selva caímos,
en la oscura selva
sin otra salida
que un agujero negro para caer tan sólo
y jamás levantarse:
que el toro nos salve
e ilumine la selva
y guíe nuestros pasos por el negro agujero
prometiendo una luz que la selva destruya,
una luz donde asentar la vida.
Que el toro nos salve
y haga un hombre del hombre
y sendero el oscuro
camino de la selva.
Que el toro nos salve,
ya que promesa oscura es el oro de nuestra saliva.

----

Pobrecito

He aquí las ratas que molestan a la ratas
en el inmenso albañal que se llama vida.
salir de la cloaca es sólo un artificio
es nuestro destino vivir entre las ratas.


viernes, 6 de mayo de 2011

El desván de la casa grande - Soledad Puértolas


Siempre andaba husmeando entre los trastos viejos... hasta descubrir uno de esos objetos que son dejados de lado porque están medio rotos o un extraño artefacto que no se sabía bien qué era o qué había podido ser. Roco se lo llevaba a casa y, tras darle mil vueltas, lo arreglaba o lo convertía en otra cosa. El objeto volvía a nacer y, en muchos casos, adquiría una utilidad nueva

viernes, 29 de abril de 2011

El loco - Khali Gibrán


La Ciudad Santa
Era yo muy joven cuando me dijeron que en cierta ciudad todos sus habitantes vivían con apego a las Escrituras.
Y me dije: "Buscaré esa ciudad y la santidad que en ella se encuentra". Y aquella ciudad quedaba muy lejos de mi patria. Reuní gran cantidad de provisiones para el viaje, y emprendí el camino. Tras cuarenta días de andar divisé a lo lejos la ciudad, y al día siguiente entré en ella.
Pero, ¡oh sorpresa! vi que todos los habitantes de esa ciudad sólo tenían un ojo y una mano. Me asombró mucho aquello, y me dije: "¿Por qué tendrán los habitantes de esta santa ciudad sólo un ojo, y sólo una mano?" Luego, vi que también ellos se asombraban, pues les maravillaba que yo tuviera dos manos y dos ojos. Y como hablaban entre sí y comentaban mi aspecto, les pregunté:
-¿Es esta la Ciudad Santa, en la que todos viven con apego a las Escrituras?
-Sí, esta es la Ciudad, Santa -me contestaron. Y añadí -; ¿Qué desgracia os ha ocurrido, y qué sucedió a vuestros ojos derechos y a vuestras manos derechas? Toda la gente parecía conmovida.
-Ven; y observa por ti mismo -me dijeron. Me llevaron al templo, que estaba en el corazón de la ciudad. Y en el templo vi una gran cantidad de manos y ojos, todos secos.
-¡Dios mío! -pregunté-, ¿qué inhumano conquistador ha cometido esta crueldad con vosotros?
Y hubo un murmullo entre los habitantes. Uno de los más ancianos dio un paso al frente, y me dijo:
-Esto lo hicimos nosotros mismos: Dios nos ha convertido en conquistadores del mal que había en nosotros.
Y me condujo hasta un altar enorme; todos nos siguieron. Y aquel anciano me mostró una inscripción grabada encima del altar. Leí: "Si tu ojo derecho peca, arráncalo y apártalo de ti; porque es preferible que uno de tus miembros perezca, a que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha peca, córtatela y apártala de ti, porque es preferible que uno de tus miembros perezca, a que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno".
Entonces comprendí: Y me volví hacia el pueblo congregado, y grité: "¿No hay entre vosotros ningún hombre, ninguna mujer con dos ojos y dos manos?"
Me contestaron: "No; nadie; sólo quienes son aún demasiado jóvenes para leer las Escrituras y comprender su mandamiento".
Y al salir del templo inmediatamente abandoné aquella Ciudad Santa, pues no era yo demasiado joven, y sí sabía leer las Escrituras.

"El incongruente" 2010 Ramón Gómez de la Serna



Pues es inútil... La lluvia ha borrado mis recuerdos... No se puede imaginar como ha borrado la fisonomía de las calles... Los letreros de las tiendas, los letreros de las calles los ha borrado por entero, y también los revocos de la fachadas... Todo se ha ido a las alcantarillas, las grandes letras de bulto de las muestras iban empujadas con el agua, que parecía una sopa de letras... La ciudad ya no tendrá fisonomía... ¿Como no me iba a perder yo, forastera, que vivía en casa de unos amigos, me parece que almacenista o sastre, de cuyo balcón se habrá borrado la muestra...?