GERNIKA
En el ocaso de la tarde, acallaron las risas de los niños,
rompieron sus vidas....,
acotaron caminos.
Rugir de bombas, bocas torcidas,
brazos colgando, miradas perdidas.
En un infinito de dolor, infierno para toda una vida,
Manuela huía...
en busca de su madre,
que entre escombros yacía.
Después de dos días
encontraron a la niña
abrazada a su madre,
con la mirada perdida.
No lloraba, no gemía...
Hoy día Manuela tiene alzhéimer y solo recuerda ese día...
EN EL QUE GERNIKA ARDÍA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario