jueves, 5 de febrero de 2026

POEMAS DESDE EL CORAZÓN - AURORI BOLZONI & AMETS IZA VALMASEDA


GERNIKA


En el ocaso de la tarde, acallaron las risas de los niños, 

rompieron sus vidas...., 

acotaron caminos.

Rugir de bombas, bocas torcidas, 

brazos colgando, miradas perdidas.

En un infinito de dolor, infierno para toda una vida,

Manuela huía...

en busca de su madre, 

que entre escombros yacía.

Después de dos días 

encontraron a la niña 

abrazada a su madre, 

con la mirada perdida.

No lloraba, no gemía...

Hoy día Manuela tiene alzhéimer y solo recuerda ese día...

EN EL QUE GERNIKA ARDÍA.





 

viernes, 12 de diciembre de 2025

MARICULANDA - FRANCISCO PINO - 2016




 EN EL VERGEL

Dentro, en el vergel, 

moriré.


Dentro,

en el lirio, en el clavel.


Bien se queda, 

y bien se va, 

nadie la espanta.


Dueña es del soto, 

del monte y del matorral.


Una urraca

negra y blanca.

viernes, 5 de diciembre de 2025

LOS SUAVES DESLICES DE LA LLUVIA - ENRIQUE BUNBURY - 2025


LA ETERNIDAD


La eternidad era una holgazana, 

mientras que la vida transcurría en un pestañear 

y, aun así, les aburría, 

como a hipopótamos en el zoológico.


Apurados por migajas de distracción, 

ocio de primer mundo y psicoanálisis, 

pastillas para no dormir, protectores 

estomacales y antihistamínico

para alergias estivales.


Debía atender las codicias de la ofensiva, 

reemplazando escenarios bélicos

como una veleta

a merced del maldito viento.



 

viernes, 28 de noviembre de 2025

Los Pasos del Tiempo - María Helena Bergnes



A su regreso de España, Zaida había traído la noticia de que en Bilbao habían conocido a un pariente muy cercano de don Sebastián, sin descendencia directa, que oA su regreso de España, Zaida había traído la noticia de que en Bilbao habían conocido a un pariente muy cercano de don Sebastián, sin descendencia directa, que ostentaba el título de Marqués de Arcentales y poco faltó para que mandara a bordar el escudo familiar en lencería y pañuelos. Antonio nos oía conversar animadamente sobre el tema y solía comentar: «Vanidad de vanidades y todo vanidad», parafraseando un versículo, creo que del Eclesiastés. Pese a que calificaba aquello de frivolidades y presunciones tontas, cuando mi padre se jactaba de que descendía del Conde de Las Casas, biógrafo y compañero de destierro de Napoleón, Antonio me decía por lo bajo que en la jerarquía nobiliaria un marqués era superior a un conde. Muchísimos años después, mi hijo Luis, ocurrente y burlón como pocos, dibujó en un papel amarillento un escudo donde aparecía el supuesto fundador de la dinastía en alpargatas echando bellotas a los cerdos. Con gran circunspección le hizo entrega del pergamino a su padre, armándolo caballero con el palo de la escoba y otorgándole el título de Marqués de la Suspensión de Pagos, en alusión a la difícil situación económica por la que atravesábamos entonces.stentaba el título de Marqués de Arcentales y poco faltó para que mandara a bordar el escudo familiar en lencería y pañuelos. Antonio nos oía conversar animadamente sobre el tema y solía comentar: «Vanidad de vanidades y todo vanidad», parafraseando un versículo, creo que del Eclesiastés. Pese a que calificaba aquello de frivolidades y presunciones tontas, cuando mi padre se jactaba de que descendía del Conde de Las Casas, biógrafo y compañero de destierro de Napoleón, Antonio me decía por lo bajo que en la jerarquía nobiliaria un marqués era superior a un conde. Muchísimos años después, mi hijo Luis, ocurrente y burlón como pocos, dibujó en un papel amarillento un escudo donde aparecía el supuesto fundador de la dinastía en alpargatas echando bellotas a los cerdos. Con gran circunspección le hizo entrega del pergamino a su padre, armándolo caballero con el palo de la escoba y otorgándole el título de Marqués de la Suspensión de Pagos, en alusión a la difícil situación económica por la que atravesábamos entonces.

viernes, 3 de octubre de 2025

LA VOZ DE LA MENORIA - HOMENAJE A JOAQUIN DIAZ - 2019 - DIEGO FERNANDEZ MAGDALENO


Libro Disco en el que homenajean la figura de Joaquin Diaz, un gran autor y compilador del folclore sobre todo de Castilla y León, en el libro varios amigos del Joaquin Diaz hablan de él y su trayectoria y el disco interpretado por Diego Fernández Magdaleno al piano recopila canciones de Joaquin Diaz y otros autores que fue recuperando durante el tiempo por el propio Joaquin. En la portada se ve un mirlo cantando que es el que despertaba cada mañana a Joaquin Diaz, fue dibujado por Esperanza Soria la cual le puso a ese mirlo sobre un rama de espino albar que es en la que se convierte el Conde de Olinos, la pieza clave en este Disco

Romance del conde Olinos, de autor anónimo

Madrugaba el conde Olinos,
mañanita de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.

Mientras el caballo bebe
canta un hermoso cantar:
las aves que iban volando
se paraban a escuchar;
caminante que camina
detiene su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
Desde la torre más alta
la reina le oyó cantar:
-Mira, hija, cómo canta
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
que esa no tiene cantar;
es la voz del conde Olinos,
que por mí penando está.
-Si por tus amores pena
yo le mandaré matar,
que para casar contigo
le falta sangre real.
-¡No le mande matar, madre;
no le mande usted matar,
que si mata al conde Olinos
juntos nos han de enterrar!
-¡Que lo maten a lanzadas
y su cuerpo echen al mar!
Él murió a la media noche;
Ella, a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar, 
y a él, como hijo de condes,
unos pasos más atrás.
De ella nace un rosal blanco;
de él, un espino albar.
Crece uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar.
De ella nacería una garza;
de él, un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
Juntos vuelan par a par.





 

viernes, 26 de septiembre de 2025

EL VIAJE INTIMO DE LA LOCURA - ROBERTO INIESTA - 2009


 ...que ocurriría si la casa descendiera y acabara metiéndose en el océano, sumergiéndose. Y no quería volver a mirar por el retrete porque conservaba mal recuerdo de las dos úlcimas veces que lo hizo, pero la palabra sumergiéndose abría en su cabeza una puerta por la que entraba un miedo superior a cualquier otro miedo. Necesitaba saber si moriría ahogado. Por otra parte, en caso de que el descenso fuera lento y el amerizaje, sin violencia, tendría una oportunidad de salvarse construyendo una balsa. Esto fue lo que le hizo atreverse a mirar y, asomándose cada cierto tiempo, ha ido cerciorándose de que la altura es estable: prácticamente la misma que cuando estaba sobre tierra firme.

viernes, 19 de septiembre de 2025

11:11 EN PUNTO - María ALONSO - 2025


“Mi cuerpo se encuentra más débil y agotado con cada minuto que paso encerrada entre estas cuatro paredes. La humedad de lo que ahora debo llamar hogar impregna cada milímetro de mi castigada alma. Todas las noches tengo el mismo sueño, un sueño bello en el que la oscuridad da paso a una enorme luz, cegadora pero hermosa, que me llena el alma y me anima a seguir soñando. No quiero despertarme y volvérmelo a encontrar, no soporto ni un día más escuchar su voz rota, ni el olor a rancio que desprende, ni sentir esas manos ásperas toqueteando mi cuerpo.”



 

viernes, 5 de septiembre de 2025

LOS REGRESOS - JUAN VICO - 2024



Dino saca pecho y describe con sospechosa abundancia de detalles su viaje continental. Cuenta a quien quiera oírlo que probó fortuna como granjero, como leñador, como minero. Asegura que acompañó a un grupo de gitanos desde Basilea hasta París, con sus coloridos carromatos de feriantes, con sus alegres noches junto a la hoguera. Como si hubiera pasado semanas en su compañía, Dino habla y habla sobre su amigo Regolo, el vendedor ambulante, al que sus horrorizados padres otorgan de inmediato el perfil del vagabundo arquetípico, tal y como podría aparecer descrito en una novela de Salgari o dibujado por un humorista en el periodico dominical, con su hatillo, sus zapatos rotos, su cinturón de cuerda,...





 

viernes, 29 de agosto de 2025

POETAS SUICIDAS: SENSIBILIDAD O SUPERVIVENCIA - RICARDO FERNÁNDEZ MOYANO - 2009




 John Berry-man, ya más entrados en el siglo y partiendo de la idea de que «la poesía es un riesgo supremo y prolongado», se arrojó desde lo alto de un puente de Mineápolis, en el año 72, cuando había dejado escrito «Un corazón enloquecido», que terminaba con estos versos: «... No hay tiempo para la vergüenza /.../ el tiempo / se precipita como un loco descarado. Nada puede ser conocido». Sylvia Plath escribió: «... Mis horas se desposan con la sombra» y se dio fin en Londres el 11 de febrero del 63. Paul Celan se arrojó al Sena desde el puente Mirabeau en 1970. «Cuando la Taciturna llegue y decapite los tulipanes, / ¿Quién saldrá ganando? / ¿Quién saldrá perdiendo? / ¿Quién se asomará a la ventana? / ¿Quién pronunciará primero su nombre?».

Anne Sexton se suicidó el año 74 con el motor de su coche, después de escribir el poema titulado «El deseo de morir», que finaliza con esta crudeza sobre el cuerpo tendido en la sala de despiece de un tanatorio: «... No preví que punzarían mi cuerpo. / Ni tan siquiera la córnea y la orina estaban ya. / Los suicidas traicionan el cuerpo de antemano».




viernes, 15 de agosto de 2025

AHOGADOS EN MERCURIO - FERNANDO DEL VAL - 2023


qué pensará la piedra cuando recibe una patada

justo en la boca del estómago

qué sentirá al quedarse 

sin respiración


[igual que una persona


pasado mañana

la piedra

exigirá sus 

derechos 

y tú 

se los darás]




 

viernes, 11 de julio de 2025

EL LENGUAJE DE LA LLUVIA - JOSÉ ÁNGEL BARRUECO - 2025


NUNCA


nos estremece pensar 

en la consciencia 

de la proximidad 

de la propia muerte 

y en cómo prepara 

uno sus disposiciones testamentarias 

y sus últimas voluntades


nos conmueve saber que 

alguien intuya cuándo su fin está cerca 

nos preguntamos si nosotros 

sabremos presentir nuestro desenlace 

no queremos saberlo con antelación 

no lo necesitamos

no ahora

ni nunca


saberlo nos aniquilaria 

y ese también es un salto ciego 

hacia la destrucción.


viernes, 27 de junio de 2025

CRUCES - ALEX LANDRAGIN - 2024



MIENTRAS ESCRIBO ESTAS PALABRAS, se me ocurre que nunca he oído un relato tan literalmente increíble como el que voy a contarte, querida niña. Y, a la vez, nada de lo que he escrito ha sido tan cierto. Paradoja, todo es paradoja. Quizá haya acabado de perder el poco entendimiento que me quedara. Verás: de joven contraje la sífilis, sin duda contagiada por Jeanne Duval. Se dice que esta enfermedad conduce a la locura en la vejez, de forma que no es posible distinguir entre lo real y lo irreal. Vivo a la sombra eterna de la locura inminente. Aunque, como verás, esta no es la única forma en la que Jeanne sigue acechándome. De hecho, si te estoy escribiendo es precisamente por causa de Jeanne.


 

viernes, 13 de junio de 2025

DE ASTORGA Y EL POETA - JAVIER DE LA ROSA - 2024


CUMBRE DEL TELENO

Cumbre del Teleno 
soñada y viva, 
canción de cima 
secreta del Poeta, 
llamando a las puertas 
de Castrillo de las Piedras 
del encinar donde el Palomar 
y las Casas del verano 
perdido en los párpados 
de las estrellas.
Camino de la ermita 
románico aire descompuesto
amanecer que parte 
del centro del ánimo 
del pozo ahogado sin espejos.
Muertas fuentes 
destinadas al aljófar 
inerte de las rosas.

----

Aquí Javier De la Rosa es el Poeta que reza a el Poeta, adorando a la magia que es y puede ser la poesía y rendidos a su magia los espectadores (lectores) nos sentimos adoradores de la palabra, como un rito del que solo pocos saben como conmovernos. 

 

martes, 26 de noviembre de 2024

SABIDURÍA FRIKI - STEPHEN H. SEGAL - 2014


 «NO LO INTENTES. HAZLO O NO LO HAGAS.

PERO NO LO INTENTES.»

YODA, EL IMPERIO CONTRAATACA



YODA LE OFRECIÓ A LUKE SKYWALKER este consejo en referencia a la liberación de un caza estelar Ala-X hundido en la ciénaga de Dagobah, pero podría haber estado hablando con Thomas Edison cuando las primeras nociones de la luz incandescente germinaron en su mente. También podría estar hablando con Michael Jordan cuando se ataba los cordones antes de su primer partido en la universidad. También podría haber estado hablando contigo antes de que lucharas por ese gran ascenso. Muy a menudo, nuestro miedo de darnos de cabeza con nuestras propias limitaciones hace que nos contentemos con simplemente intentar cumplir nuestros objetivos. De ese modo, la barra queda ajustada por debajo, lo cual quiere decir que, oye, aunque no hayamos tenido éxito, tampoco hemos fracasado. Y aunque hay veces en las que el esfuerzo que invertimos en una tarea puede ser por supuesto su propia recompensa, seamos honestos: hay otras veces en las que el esfuerzo solo nos importa si hemos alcanzado nuestra meta.

Así que no busques las razones por las que algo no puede hacerse.

Simplemente ve y haz que ocurra.


 

sábado, 16 de noviembre de 2024

JITANJÁFORAS - EDUADRO FRAILE - 2020




JITANJÁFORA DE FILIBERTO EL CHOCOLATERO



En enero y febrero

sale el chocolatero

 a vender el chocolate 

que en su fábrica hace.

En marzo y en abril 

lleva su maletín

repleto de tabletas 

a catorce pesetas.

En mayo, junio y julio 

y en agosto y septiembre 

y en octubre y noviembre,

 por los pueblos y aldeas,

 lleva su mercancía

sea de noche o de día.

Y en diciembre hay que hacer más,

 que llega la Navidad.




 

domingo, 1 de septiembre de 2024

Papá, dame la mano que tengo miedo - Leopoldo María Panero - 2007

             


Un hombre mayor grita a mi lado lo viejo que es, pero yo no lo escucho, porque escucho tan sólo el sonido de las lágrimas sobre mi piel, de esas lágrimas de un hombre que ya no llora, seducido o vendido por el papel que tiembla entre sus manos: quizá un billete de autobús o una novela. Edgar Allan Poe fue usado por unos canallas para unas elecciones trucadas, lo mismo que yo para el golpe de estado. Oh susurro de la serpiente sobre el papel, bendita sea mi mano que repta entre los lápices de colores y los muchachos de quince años. «Sólo los gitanos delante, sólo los gitanos detrás, y sólo asoma en el aire un canto de soleá» (Romance anónimo por la muerte de Federico García Lorca). Oh soledad de Góngora sobre el papel, soledad del muslo en llamas, artífice viejo del silencio, mecanismo secreto de la amargura. Oh pobre Roma, lo amargo de toda literatura. Oh tú, ebriedad de Claudio Rodríguez, alias El Muerto: sigue temblando tu cigarrillo entre los labios, mientras apuras los últimos vinos. Oh tu, Leopoldo María Panero, alias La Muerte: de sexo femenino antes que masculino. Yo he muerto más veces que ningún muerto, y he muerto sin llorar, como si me tirara un plátano; y he muerto sin sepulcro, porque no he querido abrigo y sí sensación pura en mi último suspiro. La única embriaguez es el dolor: dolor sin dolor como una sombra vana, como un dolor de muela o caries en la cama. La vida puede ser sólo una leve irritación, escozor del ambiente en que me masturbo llorando por los muertos. Oh tú, Bar de la Calavera, Gólgota del dolor y la dicha, como dijo sin página Gottfried Benn. Oh tú, Heidegger, profesor de la verdad y catedrático, honor sin piedad de la verdad, sol de la sombra y honor de los muertos. Días viejos sobre el papel. Oh tú, escritor, artista del hambre, hambre de la vida y del aire, no te quejes más si no comes, porque lo que tú querías era precisamente escribir. «Soy el sacrosanto Emperador, el nacido. Hija del sol, imperarás conmigo». «Oh suplicio de la dicha, suplicio de haber nacido.» «Cielo crepusculario y amarillo que jamás perdonará.» A mi lado se oye esta noche una canción estúpida: «Apaga la luz, más luz, que ya no puedo vivir con tanta claridad». La vida es sólo esta canción estúpida, que se oye esta noche con sabor a melaza, susurro de un borracho frío, porque el hombre es sólo un borracho sin abrigo, sereno como un muerto y ebrio como si estuviera vivo. Eres hábil como un espectro recorriendo la ciudad, lo sabemos, borracho como un vivo, sereno como un muerto, aquella voz de labios sonrosados que no callan. Ven a matarme, ven, porque sólo soy un espectro. Rosa homosexual, nacida de la nada, como dije yo hace algunos años. Poemas amontonados en torno a la página en blanco, de la página que nada se dice y nada se sabe, hábil como una serpiente recorriendo la ciudad, lo sabemos, evitando el mal olor que la vida despide. Oh tú, vida torpe, exactitud brutal, sólo quiero brujas para esta noche sin compañía. ¿Qué hizo de vosotros el sol?, me preguntaba yo en un poema dedicado a las brujas. El sol ya no me quiere, es inútil ocultarlo, el sol aúlla en vano por la flor, por la piel que es la única que sufre. Todos lo sabemos, dejad ya de mentir: Pere Gimferrer y Carnero se casaron en octubre, a ojos de todo el mundo, y sólo la piel vino a bendecirlos. Sólo quiero para mí esta alegría, este resplandor, este silencio de Rimbaud y este gesto en mitad del silencio. Llegaré a tener la nobleza de no volver a escribir. Pero la mano aún repta silenciosa sobre el papel, sin poder evitarlo, dominada y precisa en sus movimientos de monstruo. Y no hay más monstruos que las moscas, ya se sabe, como dedos sobre el papel sin dirección alguna. «Moscas, moscas sobre el plátano en las calles», dijo algún poeta católico. Alguien católico que en el desastre se llamara Robert Lowell, nombre inscrito en lo más profundo de la ruina. «Era en Varsovia, en lo más hondo del hecho consumado», como también dijera Gombrowicz. ¿Qué quieres de mí?, preguntó un hombre a las moscas que le corroían y chupaban el semen de forma indiscreta. No quiero nada de ti, contestó la Virgen a su espalda, señalando con los ojos a un hueso de pollo en el suelo, como una oración para que nadie existiera. Una oración para que el día dejara de existir, y para que la sangre dejase de brotar en el manicomio, y para que la locura continuase siendo una larga oración al desastre, larga plegaria para que el día no exista, y la lluvia no hierva cuando toca la piel rasurada del poeta, con el ritmo alocado del tambor y el tatuaje. «Moscas, moscas volando sobre el plátano en las calles.» Secreto de la sangre que sangra, secreto atroz del falo del desastre. Pájaros sobrevolando en círculos sobre la ruina, pájaros que alimentan con su pico el desastre. Pájaros a los que enseñaré cuanto he aprendido de mi mala vida en estos años. Como si fueran mis hijos más pequeños o unos discípulos que todo lo quisieran saber de la música roja del circo.